Crisis en el Garrahan: profesionales denuncian abandono institucional y llaman a una ley para salvar el hospital

El Hospital Garrahan atraviesa una situación límite que ha generado una reacción sin precedentes entre sus trabajadores. Profesionales, técnicos, administrativos y residentes convocaron a un paro general para este jueves 29 de mayo, como respuesta al deterioro creciente de las condiciones laborales, la falta de recursos humanos y la ausencia de respuestas por parte de las autoridades.

La Asociación de Profesionales y Técnicos (APyT) presentó una denuncia penal contra las autoridades del hospital, acusándolas de incumplir sus funciones y de poner en riesgo la atención de los pacientes. Desde el gremio aseguran que el hospital vive una crisis sanitaria de gran magnitud, con más de 200 renuncias recientes que aún no han sido cubiertas.

“Estamos frente a un colapso inminente. Las guardias no se pueden cubrir y el personal está agotado. La situación empeoró notablemente desde el inicio de la actual gestión nacional”, explicó la secretaria general de APyT, Norma Lezana. Además, alertó que los residentes —quienes cumplen un rol esencial en la atención— permanecen de paro por tiempo indeterminado, debido a los bajos sueldos que perciben: menos de 750 mil pesos mensuales.

En una asamblea multitudinaria realizada en el auditorio del hospital, el conjunto del personal resolvió la medida de fuerza de este jueves y una movilización hacia el Ministerio de Salud para exigir respuestas concretas. Sin embargo, la lucha no se limita a la protesta: el viernes 30 de mayo se llevará a cabo una audiencia pública en el Congreso Nacional con el objetivo de lograr el compromiso de diputados y senadores en la creación de una ley que garantice el financiamiento permanente del Garrahan.

La respuesta institucional ha generado aún más tensión. Según explicaron desde el gremio, las autoridades les pidieron a los jefes de servicio que diseñen un plan de contingencia para sostener la atención, lo que implica una sobrecarga laboral inadmisible para profesionales que ya cumplen jornadas extendidas.

Desde el equipo de salud del hospital sostienen que se está exigiendo un nivel de esfuerzo que atenta contra la calidad de vida de los trabajadores y que, de continuar esta situación, la atención pediátrica de alta complejidad del país corre serio peligro. «Sin medidas urgentes, la continuidad del Garrahan está en riesgo», advirtieron.

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