Desde el 1° de junio, quienes utilicen el transporte público en la Ciudad de Buenos Aires y localidades del conurbano bonaerense deberán afrontar un nuevo ajuste del 4,8 por ciento en colectivos, subtes, premetro y peajes. La medida responde a una fórmula que combina la inflación de dos meses atrás –en este caso, abril de 2025, que fue del 2,8 por ciento– con un adicional del 2 por ciento, y se aplicará en todos los servicios bajo jurisdicción porteña y provincial.
Este incremento, que no alcanza a las líneas nacionales (cuyas tarifas permanecen congeladas desde agosto de 2024), vuelve a recortar el poder de compra de los usuarios. Según estimaciones, un trabajador que utilice dos colectivos al día dentro de la Ciudad pasará de gastar $18.000 a casi $19.000 al mes. Si además toma el subte de lunes a viernes, el gasto mensual superará los $28.000. Los aumentos se suman a otras subas en servicios básicos y alquileres, lo que profundiza el deterioro del presupuesto de muchas familias.
El valor del pasaje para colectivos porteños en tramos de entre 3 y 6 kilómetros pasará a $526,10, mientras que en líneas provinciales y municipales de zonas como la tercera sección electoral el costo alcanzará los $567,07. Por su parte, el boleto mínimo en líneas de competencia nacional seguirá en $371,13.
En cuanto al subterráneo, el valor del viaje subirá de $919 a $963. También aumentarán los peajes: en las autopistas 25 de Mayo y Perito Moreno, los automovilistas deberán pagar $3.908,79, mientras que las motos abonarán $1.849,99. Los nuevos montos aplican tanto para usuarios comunes como para beneficiarios de la Tarifa Social, que mantienen el descuento del 55 por ciento si cumplen los requisitos del programa.
El Gobierno nacional observa con cautela estos aumentos debido al riesgo de que impacten negativamente en la inflación, que en abril se desaceleró al 2,8 por ciento, un dato que trajo algo de alivio a las autoridades.
En lo que respecta al ámbito laboral del transporte, tras una medida de fuerza de 24 horas realizada el 6 de mayo, la Unión Tranviarios Automotor (UTA) y la cámara empresarial AAETA lograron firmar un acuerdo paritario correspondiente al bimestre mayo-junio, que permitió descomprimir el conflicto. Los empresarios alertaron sobre la necesidad de actualizar tarifas, argumentando que los valores actuales no reflejan los costos operativos reales en lo que va de 2025.
Mientras tanto, se aguarda que el Ministerio de Infraestructura elabore un nuevo esquema tarifario para colectivos y trenes del AMBA bajo jurisdicción nacional, que permanecen sin cambios desde hace casi un año.