Un temblor de magnitud 5.9 en la escala de Richter provocó serios daños materiales en la provincia de La Rioja, con epicentro a 37 kilómetros al norte de Famatina. El fenómeno ocurrió el jueves a las 13:04 y tuvo una profundidad de apenas 10 kilómetros, según precisó el Instituto Nacional de Prevención Sísmica (INPRES), que además alertó sobre la posibilidad de réplicas en las próximas horas o días.
El movimiento sísmico se sintió con fuerza en varias localidades del noroeste argentino y generó momentos de pánico entre los habitantes. La intendenta de Famatina, Adriana Olima, relató el impacto del sismo: “Fue terrible lo que vivimos, algo muy fuerte”. Una de las imágenes que más impacto causó fue la del derrumbe de los cerros cercanos, algo poco habitual en la región y que generó gran preocupación entre los vecinos.

Afortunadamente, no se registraron víctimas fatales, aunque los daños materiales fueron significativos. “Gracias a Dios no hubo que lamentar pérdidas humanas, pero sí se reportaron viviendas de adobe colapsadas y templos con serias grietas”, explicó Olima.
Los equipos de emergencia y bomberos trabajan intensamente en la evaluación de los daños. Mirta Sarmiento, jefa del cuerpo de Bomberos de Famatina, indicó que en la localidad de Santo Domingo se detectaron grietas profundas en los pisos de viviendas antiguas, una situación que calificó de inédita y preocupante.
El INPRES, por su parte, recordó que La Rioja es una zona con historial sísmico relevante, citando como antecedente el terremoto del año 2002, de magnitud 6.0, que también dejó fuertes consecuencias. El organismo recomendó a la población mantener la calma, revisar cuidadosamente las estructuras edilicias y tener a mano un kit de emergencia.
Las autoridades continúan con las tareas de relevamiento, especialmente en zonas rurales donde aún no se ha completado el control de daños. Defensa Civil permanece en alerta y en contacto permanente con los vecinos ante cualquier réplica o situación crítica.