El próximo martes 6 de mayo no circularán colectivos urbanos ni suburbanos en todo el país debido a un paro de 24 horas convocado por la Unión Tranviarios Automotor (UTA). La medida se resolvió tras el estancamiento en las negociaciones salariales con las cámaras empresarias del sector y sin respuestas favorables por parte de las autoridades.
La protesta afectará especialmente al Área Metropolitana de Buenos Aires, aunque también se extenderá al interior del país, alcanzando a todas las empresas de corta y media distancia. La decisión fue confirmada por el gremio mediante un comunicado en el que responsabiliza tanto a las empresas como a las autoridades nacionales, provinciales y de la Ciudad por la falta de avances.
Durante la última reunión paritaria, realizada de forma virtual, cuatro cámaras empresariales propusieron abonar tres sumas no remunerativas en los próximos tres meses. La oferta fue considerada insuficiente por la UTA, que la tildó de “vergonzosa”. Las sumas ofrecidas ascendían a $40.000 en mayo, $50.000 en junio y $70.000 en julio.
En tanto, la Cámara Empresaria de Transporte Urbano de Buenos Aires (CETUBA) no presentó ninguna propuesta. Su negativa se basó en la ausencia de garantías del Ministerio de Transporte para actualizar los costos del servicio, tanto los laborales como los operativos.
La UTA consideró que las patronales están dilatando el proceso sin intención de llegar a una solución concreta, y señaló que el paro se realizará “sin importar si se convoca a nuevas audiencias en los próximos días”.
La jornada del 6 de mayo se perfila como caótica para miles de trabajadores y estudiantes que dependen del transporte público. El conflicto revela, además, la creciente tensión entre los sindicatos, las cámaras empresarias y el Estado en medio de una situación económica compleja.