Con los jubilados en el centro de la escena, comienza una jornada de protesta nacional

Gremios, organizaciones sociales y sindicales marcharán este miércoles al Congreso

El miércoles se dará inicio a 36 horas de protesta que culminarán con el paro general del jueves. La movilización en defensa de los adultos mayores reunirá a sindicatos, movimientos sociales y entidades de derechos humanos.

Este miércoles, en el marco de una jornada que anticipa el paro nacional convocado por la CGT y las dos CTA, una multitud se congregará frente al Congreso de la Nación para acompañar a las organizaciones de jubiladas y jubilados en su reclamo por mejores ingresos y condiciones de vida digna. Las columnas sindicales comenzarán a concentrarse desde las 12 en Solís e Hipólito Yrigoyen, sumándose también las delegaciones regionales de la provincia de Buenos Aires.

La protesta cuenta con el respaldo de la UTEP, diversos movimientos sociales y espacios de derechos humanos y políticos. Se trata de la primera acción de un plan de lucha que incluye el paro general del jueves 10. Desde la CGT, su conducción decidió desplegar todo el aparato gremial en distintas ciudades del país para mostrar el descontento con el gobierno nacional y su plan económico.

“Los trabajadores paramos ante una desigualdad social intolerable y un gobierno que no escucha”, expresó la central obrera en el documento leído en conferencia de prensa. El texto denuncia que el ajuste impacta de lleno sobre los sectores más vulnerables, mientras el sistema financiero ve crecer sus ganancias.

Durante la presentación del documento participaron figuras sindicales de peso como Andrés Rodríguez, Sergio Romero, Julio Piumato, Laura Lorenzo, Daniela Pantalone, Vanesa Núñez, Rodolfo Daer, Cristian Jerónimo, Horacio Otero y Alejandro Gramajo. Entre las ausencias notables estuvieron Gerardo Martínez de la Uocra y representantes de Comercio.

En su mensaje, la CGT acusó al gobierno de ejecutar políticas que deterioran el federalismo, debilitan las economías regionales y avanzan con una visión mercantilista y monetarista de la realidad. Además, denunció represión a la protesta, desfinanciamiento de la educación y la salud, abandono de la obra pública, desprecio por las minorías y ajuste a los jubilados.

La central gremial exige paritarias libres, aumentos de emergencia para jubilaciones y pensiones, actualización del bono, rechazo a la privatización del Banco Nación y de empresas públicas, y el fin de la represión social.

Por otra parte, el clima dentro del sindicalismo se tensó aún más por la decisión de la Unión Tranviarios Automotor de no adherir al paro nacional. El gremio conducido por Roberto Fernández se mantiene al margen de la medida amparado en una conciliación obligatoria dictada tras una reciente protesta por paritarias. El gobierno apuesta a esa estrategia para asegurar cierta circulación de colectivos durante la jornada del jueves.

La CGT expresó su descontento con la actitud de la UTA, aunque optó por no tomar represalias hasta después de la huelga. Daer recordó que, pese a una postura similar del gremio en 2023, el paro del 9 de mayo fue masivo. La expectativa sindical es que esta vez ocurra lo mismo: una movilización contundente que haga visible el rechazo a las políticas oficiales.

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