La empanada argentina tiene su día: sabores que celebran la tradición y la creatividad

Recorrido por diez espacios gastronómicos donde la empanada es protagonista: del horno de barro al toque gourmet

Este martes se rinde homenaje a uno de los íconos más queridos de la cocina argentina: la empanada. En su Día Internacional, una selección de lugares destacados permite descubrir las distintas versiones de este plato popular, que va de lo tradicional a lo innovador.

En Rincón de Milberg, Granero fusiona sostenibilidad y cocina de calidad. En su carta se destacan empanadas al horno de barro con carne cortada a cuchillo, preparada con bife de chorizo y ojo de bife. La cocción artesanal en bandejas de hierro fundido garantiza una experiencia sabrosa y cálida, acompañada de una cava diversa y curada.

Madre Rojas, en el corazón de Villa Crespo, ofrece empanadas fritas de wagyu, usando la grasa natural del corte para lograr un resultado jugoso y distintivo. El chef y sommelier Juan Ignacio Barcos apuesta por una carta que representa al país a través de su terroir gastronómico.

Blossom, con locales en San Isidro, Olivos, Martínez, San Fernando y Castelar, propone empanadas soufflé hechas con masa casera y cocidas en horno de barro. Las opciones incluyen langostinos, cerdo con barbacoa y ternera a cuchillo, en un entorno ideal para compartir con familia o amigos.

Punto Mona, el bar de autor en Chacarita, sorprende con empanadas de langostinos con leche de coco, jengibre, jalapeño y salsa llajua. La combinación de sabores intensos y frescos marca la diferencia en su carta de platitos gourmet.

La Capitana, en Almagro, rinde tributo a la cocina de época con empanadas de cordero braseado, ternera, panceta con ciruela y quesos, hongos y una versión caprese exclusiva al horno. Acompañadas con dips y cócteles originales, remiten a una Argentina clásica con identidad.

En Palermo, La Boquería prepara empanadas fritas de tapa de asado, cocida lentamente hasta lograr una textura que se deshace en la boca. Se presentan con una salsa chalaquita fresca que suma acidez y equilibrio al plato.

En Rufino, restaurante de Recoleta, las empanadas combinan tradición e innovación. Se destacan las de asado a cuchillo, cordero, humita con verdeo, y una propuesta gourmet de morcilla con nueces, arándanos y provoleta, que resalta en una carta de platitos nacionales.

Neko Restaurant lleva la fusión nikkei a sus empanadas fritas de harina de maíz, aptas para celíacos. El relleno de calamares, langostinos y chipirones se realza con ají amarillo y salsa chalaquita, en sus sucursales de Belgrano y Villa Devoto.

En Liniers, Viejo Patrón, la carne de pastura seleccionada por Julio Gagliano da forma a empanadas como la de carne a cuchillo con yasgua, la de cordero braseado con cebolla caramelizada y opciones vegetarianas o de morcilla premium con pera, roquefort y nueces.

Aire Libre, en Belgrano, completa esta selección con una propuesta de cocina porteña con acento moderno, ofreciendo empanadas que mantienen el espíritu clásico en un entorno de jardín urbano, diseñado para pausar el ritmo de la ciudad.

Así, la empanada demuestra ser mucho más que un bocado popular: es una muestra de la diversidad, creatividad y pasión que definen la cocina argentina.

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