Los analistas advierten un deterioro sostenido en la imagen del Presidente
A poco más de un año de haber asumido el gobierno, Javier Milei enfrenta un momento de fuerte deterioro en su imagen pública. El descontento social, los problemas de gestión y los conflictos diplomáticos impactan de lleno en la valoración de su presidencia, según señalaron los especialistas en opinión pública Artemio López y Facundo Nejamkis.
En este contexto, la crisis de credibilidad se amplifica por una sucesión de hechos: la estafa con criptomonedas, el errático discurso en Davos, la tensión con Estados Unidos, la incertidumbre cambiaria y la posible firma de un nuevo acuerdo con el FMI. Todos estos elementos configuran un panorama complicado para la Casa Rosada.
“El Gobierno nunca tuvo una relación sólida con la opinión pública”, sostuvo Artemio López, quien recordó que Milei arrancó con una imagen “módica” de 55 puntos. Para el director de la Consultora Equis, la caída se relaciona directamente con el impacto de sus políticas: “Estamos ante una catástrofe social. En cualquier indicador que tomes, este es el gobierno que más daño social ha provocado”.
López agregó que los errores comunicacionales, sumados a declaraciones controversiales como las emitidas sobre la soberanía de las Islas Malvinas, agravaron el escenario. Citó una encuesta de la consultora Proyección, con casi 3.000 casos, en la que por primera vez se observa un fuerte deterioro en los niveles de credibilidad presidencial.
Facundo Nejamkis, de Opina Argentina, coincidió en que la gestión actual enfrenta “una crisis de tres niveles”. El primero, afirmó, es la inconsistencia del programa económico. El segundo, las tensiones con Estados Unidos y el contexto internacional. Y el tercero, una sucesión de hechos erráticos como el viaje a Davos o el caso del criptogate. “Antes, algunos errores pasaban desapercibidos. Hoy, cada traspié cobra relevancia”, aseguró.
Nejamkis también destacó el revés que sufrió el oficialismo en el Senado con el rechazo a sus propuestas para la Corte Suprema, y consideró que si el Gobierno mantiene este rumbo errático, el panorama legislativo se volverá aún más complejo.
Desde el inicio de su mandato, Milei mostró una fuerte alineación con Estados Unidos, reforzada por el triunfo de Trump en las elecciones de 2024. Sin embargo, sus gestos hacia Washington no se traducen en apoyo interno. “La relación con el FMI siempre generó rechazo. Pero lo que realmente impacta en la imagen del Gobierno son los resultados concretos”, explicó López. Y agregó: “Una familia necesita $1.200.000 para no ser pobre sin contar el alquiler, y el salario promedio apenas supera los $1.300.000. Es una situación crítica”.
Para Nejamkis, el rechazo a los acuerdos con el FMI está profundamente arraigado en la sociedad argentina. El dato más preocupante, según el analista, es el elevado nivel de desaprobación: “El 54% tiene una imagen negativa de Milei, y el 49% tiene una imagen muy negativa. Esto plantea un escenario muy difícil para el oficialismo, incluso de cara a un posible balotaje en 2027”.