A 49 años del golpe, una multitud colmó la Plaza de Mayo en defensa de la memoria y los derechos humanos

El acto central por el Día de la Memoria estuvo marcado por la masiva convocatoria y un fuerte repudio a las políticas oficiales sobre derechos humanos. Organismos y referentes sociales advirtieron sobre el peligro del negacionismo y la impunidad.

Las calles de Buenos Aires fueron escenario de una movilización multitudinaria en conmemoración del 24 de marzo. Organismos de derechos humanos, junto a miles de ciudadanos, se congregaron en Plaza de Mayo para recordar a los desaparecidos y exigir la continuidad de las políticas de memoria, verdad y justicia.

En el escenario principal, las palabras de Taty Almeida resonaron con fuerza: “Tenemos la historia de nuestro pueblo de nuestro lado, por eso buscan negar el genocidio y desmantelar las conquistas en derechos humanos”. Estela de Carlotto, en tanto, destacó la restitución de dos nietos en los últimos meses y la importancia de seguir con la búsqueda de identidad de los apropiados durante la dictadura.

Las Madres y Abuelas, con los puños en alto, reciben el acompañamiento de cientos de miles de personas que se acercaron a la Plaza.. 

La jornada no estuvo exenta de controversia. El Gobierno intentó instalar su propio discurso con la difusión de un video que minimizaba los crímenes de la dictadura y la promesa de desclasificar archivos que ya estaban abiertos desde 2010. Estas acciones fueron calificadas como provocaciones por los organismos de derechos humanos, que reafirmaron su lucha con una convocatoria masiva.

Elia Espen exigió la apertura de todos los archivos estatales entre 1974 y 1983 para seguir avanzando en los juicios contra los responsables del terrorismo de Estado. Adolfo Pérez Esquivel, por su parte, denunció el impacto de las políticas de ajuste en la educación, la salud y el acceso a derechos básicos.

La emoción se hizo presente cuando Cecilia De Vincenti ingresó a la plaza con una bandera que llevaba los rostros de los desaparecidos. “Están con nosotros”, dijo conmovida. También fue un momento significativo la presencia de jóvenes que, según destacaron las Madres, serán quienes continúen con la lucha.

La jornada concluyó con un mensaje de unidad y resistencia. “Un pueblo unido jamás será vencido”, afirmó Taty Almeida antes de entonar el grito de memoria. Los presentes, con manos en alto, respondieron en una sola voz: “¡30.000 detenidos-desaparecidos, presentes!”.

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