Más del 68% de los ingresos se destinan a gastos esenciales
El aumento sostenido en los servicios esenciales continúa afectando la economía de los hogares argentinos, incrementando la proporción del salario destinada a cubrir vivienda, educación, salud, luz, gas, agua, comunicación y transporte.
Según un informe de la consultora Focus Market, en marzo la canasta de servicios representará el 68 por ciento de los ingresos de un hogar con dos salarios. Esto se explica porque la suma de dos sueldos promedio es de 3.123.552 pesos, mientras que el gasto en servicios alcanza los 2.124.135 pesos.
El estudio comparó el ingreso de dos salarios registrados en una familia tipo, utilizando datos del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), con una canasta de servicios que contempla los principales gastos esenciales.
Este porcentaje muestra un incremento con respecto a noviembre de 2024, cuando los servicios representaban el 65 por ciento del ingreso familiar. En noviembre de 2023, la cifra alcanzaba el 84 por ciento. En el último tramo de la gestión de Alberto Fernández, dos salarios promedio sumaban 1.043.478 pesos y la canasta de servicios costaba 880.275 pesos. A pesar de la baja en el peso relativo de estos gastos, en la administración de Javier Milei un solo sueldo sigue siendo insuficiente para cubrirlos.
El informe también señala la situación de los empleados de comercio, sector que representa una parte importante del empleo formal en el país. En los tres periodos analizados, los salarios no alcanzan a cubrir la canasta de servicios. En noviembre de 2023, se requería un 30 por ciento adicional a dos sueldos del sector para costearla, mientras que en noviembre de 2024 el porcentaje adicional bajó al 2 por ciento, pero en marzo volvió a subir al 6 por ciento. Desde la consultora advierten que esto refleja que el costo de vida sigue en ascenso y no acompaña la evolución de la inflación.
Por otro lado, en el mismo informe se comparó la capacidad de los ingresos para afrontar la canasta de alimentación. En este caso, se observó que los precios de los alimentos se han mantenido más estables, reduciendo su incidencia sobre los salarios. En noviembre de 2023, la canasta alimentaria (185.050 pesos) representaba el 18 por ciento de los ingresos de un hogar con dos salarios privados promedio. Para noviembre de 2024, la proporción bajó al 15,4 por ciento (439.240 pesos), y en marzo de 2025 la relación entre salario privado promedio (3.123.552 pesos) y canasta alimentaria (472.163 pesos) se proyecta con una mejora continua.