El gobernador bonaerense denunció la violencia ejercida por las fuerzas de seguridad contra manifestantes y jubilados.
Axel Kicillof, gobernador de la provincia de Buenos Aires, manifestó su rechazo ante la represión ocurrida este miércoles frente al Congreso, donde efectivos de seguridad, bajo órdenes del Ministerio de Seguridad, dispersaron con violencia a manifestantes. Según Kicillof, este accionar constituye «un atentado contra derechos esenciales de la democracia» y debe ser frenado de inmediato.

Las imágenes de la represión mostraron escenas de extrema violencia contra manifestantes, entre ellos jubilados que participaron en la protesta. La medida generó una ola de críticas desde distintos sectores políticos y sociales, que exigieron explicaciones y la inmediata detención de este tipo de operativos.
Kicillof hizo un llamado urgente a detener lo que denominó un «desenfreno autoritario», advirtiendo que la democracia se encuentra en riesgo cuando el Estado responde con represión en lugar de diálogo. Además, insistió en la importancia de garantizar la libre expresión y el derecho a la protesta, pilares fundamentales de cualquier sistema democrático.