El gobierno busca polarizar al extremo la contienda electoral y avanza con medidas punitivas
El Presidente apunta a instalar el debate sobre seguridad en la agenda política y coloca al gobernador bonaerense como su principal adversario en este año electoral.
Javier Milei definió que su gran rival en la contienda electoral será Axel Kicillof. En su afán por intensificar la polarización política, el Presidente anunció el envío de una «ley de seguridad nacional» y ratificó su intención de reducir la edad de imputabilidad hasta los 10 años.
Durante su discurso en la apertura de sesiones ordinarias, Milei insistió en la necesidad de endurecer las penas y lanzó críticas contra Kicillof, a quien acusó de no colaborar con su administración. Además, en una reciente entrevista, reforzó su idea de que «delito de adulto, pena de adulto», señalando que en otros países ya existe la imputabilidad a los 10 años.
El oficialismo pretende evitar discusiones sobre reformas laborales, previsionales e impositivas en el corto plazo, confiando en obtener un mayor respaldo electoral para avanzar con esos cambios más adelante. Sin embargo, en el ámbito penal, la Casa Rosada ya trabaja en la modificación del Régimen Penal Juvenil, con un proyecto que actualmente propone reducir la edad de imputabilidad de 16 a 13 años, aunque Milei manifestó su intención de llevarla aún más abajo.
Entre las iniciativas que ya lograron aprobación legislativa, se encuentra la reforma que endurece las penas por reincidencia y reiterancia. Según esta nueva normativa, quienes acumulen imputaciones sin condena firme podrían enfrentar prisión preventiva, lo que despertó críticas de organismos de derechos humanos.
El Presidente también apuntó contra Kicillof en redes sociales, exigiendo su renuncia para intervenir la provincia de Buenos Aires. Si bien luego intentó matizar sus dichos, insistió en que el gobernador «es parte del problema» y lo vinculó a la doctrina de Eugenio Zaffaroni, a la que calificó de «wokismo en derecho».
La estrategia de enfrentamiento directo con Kicillof ya está generando una reacción en el peronismo, cuyos principales referentes salieron a respaldar al gobernador. Con este escenario, la disputa política se vuelve cada vez más feroz, llevando la polarización a niveles extremos.