El discurso presidencial en la apertura de sesiones ordinarias del Congreso dejó un fuerte cruce entre el diputado radical Facundo Manes y el presidente Javier Milei, acompañado por su asesor Santiago Caputo. La confrontación se dio en un contexto de alta tensión política y derivó en una serie de declaraciones por parte del legislador, quien denunció una estrategia de amedrentamiento por parte del Gobierno.
Manes, quien estuvo presente en la sesión, afirmó que su participación fue un acto de resistencia ante lo que considera una metodología destinada a intimidar a la oposición. «No soy el primero al que patotean, tampoco seré el último», expresó a través de su cuenta en la red social X.
Además, señaló que su presencia tenía el objetivo de reafirmar su compromiso con la institucionalidad. «Por eso había que ir ayer. Para poner el cuerpo y no dejar que se lleven todo puesto», agregó. En ese sentido, insistió en que el accionar del oficialismo busca debilitar las voces opositoras.
El legislador también hizo un llamado a la sociedad para defender los valores democráticos y evitar que lo que considera un avance del poder Ejecutivo afecte la división de poderes. «Defendamos a la sociedad. La Constitución, la igualdad ante la ley, la soberanía nacional y el Estado de Derecho nos costaron demasiado como para entregarlas frente a un grupito de fanáticos», manifestó.
En medio de este escenario de confrontación, Manes pidió que el Senado revise las designaciones de los jueces Ariel Lijo y Manuel García-Mansilla, realizadas por decreto. Finalmente, el diputado insistió en la necesidad de centrar el debate en los problemas estructurales del país: «El verdadero desafío es cómo salir de la pobreza y la inseguridad, cómo reconstruir una economía productiva e insertar a la Argentina en este nuevo mundo».