La apertura de sesiones en el Congreso de la Nación no solo estuvo marcada por los cruces entre oficialismo y oposición, sino también por la fuerte presencia de funcionarios y seguidores del gobierno en los palcos. Desde estos sectores, se escucharon vítores y aplausos que acompañaron las palabras del presidente Javier Milei, mientras la transmisión oficial mostraba en varias ocasiones a la secretaria general de Presidencia, Karina Milei, quien intercambiaba comentarios con el jefe de Gabinete, Guillermo Francos.
El mandatario ingresó al Congreso cerca de las 21 horas, un horario poco común para este tipo de eventos. Su llegada, acompañado por su hermana Karina, marcó el inicio de una sesión en la que se destacó la ausencia de gran parte de la oposición. Entre los presentes se contaron cerca de un centenar de legisladores oficialistas y solo seis gobernadores, entre ellos Ignacio Torres (Chubut), Martín Llaryora (Córdoba) y Jorge Macri (Ciudad de Buenos Aires).
En un hecho llamativo, los jueces de la Corte Suprema ocuparon un lugar preponderante en la sesión, destacándose la presencia de Manuel García Mansilla, recientemente nombrado por decreto. Sin embargo, el magistrado Ariel Lijo, designado por el mismo procedimiento, aún no ha jurado en su cargo.
Los ministros del gobierno también estuvieron presentes y llegaron juntos al Congreso en un transporte compartido, según una fotografía que la titular de Capital Humano, Sandra Pettovello, publicó en redes sociales y luego eliminó. Detrás de ellos, la cúpula militar completaba la escena en un recinto que, en otras ocasiones, solía albergar a una mayor cantidad de legisladores.
En las tribunas, los lugares tradicionalmente destinados a la prensa acreditada fueron ocupados por diplomáticos, entre ellos representantes de países árabes, así como por figuras del entorno digital afín al gobierno. Entre ellos, se encontraban activistas en redes sociales como Daniel Parisini, conocido como «El Gordo Dan», Macarena Alifraco y Tomás Jurado.
Otro detalle que no pasó desapercibido fue la disposición de la transmisión oficial. Durante el discurso de Milei, los planos de cámara evitaron mostrar con claridad a la presidenta del Senado, Victoria Villarruel, y al titular de la Cámara de Diputados, Martín Menem, quienes se encontraban sentados detrás del mandatario. Además, la llegada del presidente al Congreso tampoco incluyó imágenes de su encuentro con la vicepresidenta, lo que generó especulaciones sobre la relación entre ambos.
El evento cerró con la tradicional frase de Milei, «Viva la libertad, carajo», y la retirada de los asistentes, aunque no sin antes dejar un clima de tensión que se trasladó a los pasillos del Congreso y que promete seguir generando repercusiones en la arena política.