El presidente argentino, Javier Milei, se encuentra en el centro de la polémica luego de que la criptomoneda $LIBRA, promovida por su gobierno, fuera denunciada como una estafa que afectó a más de 44.000 personas. La controversia ha escalado a nivel internacional, generando llamados a la justicia y encendiendo alarmas en distintos sectores políticos y económicos.
Uno de los pronunciamientos más contundentes vino desde El Salvador, donde el asesor del presidente Nayib Bukele, Max Keiser, exigió que Milei enfrente consecuencias legales. En un mensaje tajante, expresó: «¡Enciérrenlo!», agregando que, de haberse producido este fraude en Estados Unidos, el mandatario argentino podría enfrentar hasta cinco años de prisión por delitos financieros.
En respuesta a la creciente presión, la Oficina Anticorrupción de Argentina inició una investigación formal para determinar el grado de responsabilidad de Milei en la promoción de esta criptomoneda. Paralelamente, el FBI también comenzó su propia pesquisa en Estados Unidos, lo que agrega una dimensión internacional al caso.
El escándalo ha generado un fuerte impacto en la credibilidad del gobierno de Milei, que enfrenta un creciente escrutinio tanto dentro como fuera del país. A medida que avanzan las investigaciones, la incertidumbre sobre el futuro político del presidente y las posibles repercusiones legales sigue en aumento.