El Partido Justicialista de la provincia de Buenos Aires y un grupo de intendentes salieron a repudiar los dichos del presidente Javier Milei, quien sugirió la posibilidad de intervenir la provincia y exigió la renuncia del gobernador Axel Kicillof. Desde el peronismo bonaerense denunciaron la «gravedad institucional» de esta postura y cuestionaron la actitud del mandatario nacional.
A través de un comunicado, el PJ bonaerense, encabezado por Máximo Kirchner, advirtió sobre el peligro de esta escalada política y exigió al Ejecutivo que devuelva los fondos de coparticipación retirados a la provincia. «¿Hasta dónde seguirá el Presidente agrediendo a los bonaerenses que eligieron democráticamente a sus representantes?», plantearon en el documento.
En la misma línea, los intendentes de Unión por la Patria agrupados en el «Grupo de los Doce» respaldaron a Kicillof y calificaron la actitud de Milei como un intento de «quebrar la institucionalidad». En un escrito conjunto, instaron al Gobierno nacional a abandonar su postura confrontativa y aceptar la propuesta de diálogo impulsada por la provincia.
El senador Eduardo «Wado» de Pedro también se expresó al respecto, señalando que pedir la renuncia del gobernador y amenazar con intervenir Buenos Aires «es desconocer la voluntad popular» y recordó que la gestión nacional ha retirado recursos clave, debilitando la capacidad de respuesta del distrito en materia de seguridad.

Los intendentes que firmaron el comunicado –entre ellos Gustavo Barrera (Villa Gesell), Francisco Echarren (Castelli) y Juan Pablo García (Dolores)– coincidieron en que el Gobierno debe cesar con las amenazas y concentrarse en resolver los problemas de los bonaerenses. «Primero nos sacan los fondos y ahora hablan de intervención, es una locura», expresó Barrera.
Echarren, por su parte, sostuvo que Milei ha cruzado «todos los límites» y lo acusó de generar «un clima de inestabilidad política». En este sentido, instó al Ejecutivo a «dejar de lado las provocaciones» y a garantizar los recursos necesarios para que la provincia pueda enfrentar sus desafíos.
Desde la provincia insisten en la necesidad de un trabajo conjunto con la Nación para abordar los problemas estructurales, dejando de lado las diferencias ideológicas. Mientras tanto, la tensión política continúa en aumento y las posiciones parecen cada vez más irreconciliables.