El sector petrolero en Chubut atraviesa un momento crítico tras la decisión de la empresa Halliburton de despedir a 290 empleados, lo que dejó prácticamente inactiva su base en la provincia. Los telegramas comenzaron a llegar el lunes, generando malestar entre los trabajadores y poniendo en alerta al sindicato del petróleo y gas.
En respuesta, el gremio declaró el estado de asamblea y amenazó con llevar adelante medidas de fuerza. Mientras tanto, el Ministerio de Trabajo intervino con una conciliación obligatoria, con el objetivo de abrir un canal de diálogo entre las partes.
El delegado sindical Diego González expresó su desconcierto ante la decisión de la compañía: “Nos comunicaron a última hora del lunes que procederían con los despidos, sin previo aviso y a pesar de que la actividad en la base se desarrollaba con total normalidad”.
Desde el sindicato advirtieron sobre el impacto que esta medida puede tener en el resto del sector. “Si permitimos que esto avance, lo próximo será afectar a los trabajadores de las empresas contratistas en Comodoro Rivadavia”, señaló González.
El secretario adjunto de Petroleros, Carlos Gómez, fue contundente en su advertencia: “Si la conciliación obligatoria no logra revertir esta situación, convocaremos a un paro general en todos los yacimientos de la provincia”.
La situación en Chubut se enmarca en un contexto más amplio de reestructuración dentro de la industria, donde diversas compañías han optado por reducir su presencia en la provincia para trasladar sus operaciones hacia la zona de Vaca Muerta, que en los últimos años ha adquirido mayor relevancia en el sector hidrocarburífero.