La criptomoneda $Libra protagonizó una de las subas y caídas más frenéticas del mercado luego de que el presidente Javier Milei publicara un mensaje en sus redes sociales incentivando la inversión en este activo digital. En cuestión de minutos, su valor se disparó, alcanzando una capitalización de mercado de 4,5 mil millones de dólares, para luego derrumbarse, generando pérdidas millonarias para los inversores.
El dato que generó aún más controversia fue que la página web del proyecto había sido creada apenas un día antes de la publicación del mandatario. La repercusión no tardó en llegar y, tras el rechazo de diversos sectores políticos y financieros, Milei eliminó su tuit y admitió que desconocía los detalles de la criptomoneda. «No estaba interiorizado en el tema, por eso decidí no seguir dándole difusión», justificó el presidente.

El colapso de $Libra fue tan repentino como su ascenso: en pocos minutos, 87,4 millones de dólares fueron retirados, lo que llevó a una drástica caída en su cotización. Analistas financieros señalaron que esta situación evidencia los riesgos de los activos digitales sin regulación, especialmente cuando son promocionados sin respaldo oficial.
Además, expertos advirtieron que este tipo de acciones pueden ser interpretadas como una oferta pública de un valor, un procedimiento que requiere autorización de organismos reguladores. La falta de regulación y el impacto del accionar presidencial generaron un fuerte debate sobre la ética y la responsabilidad de los funcionarios públicos al influir en decisiones de inversión.
El caso de $Libra dejó en evidencia la volatilidad extrema del mundo cripto y la facilidad con la que un mensaje en redes sociales puede provocar movimientos bruscos en el mercado, con consecuencias imprevisibles para los inversores.