El Gobierno argentino se encuentra evaluando la posibilidad de abandonar diversas organizaciones internacionales, siguiendo una línea similar a la adoptada recientemente por la administración de Donald Trump en Estados Unidos. La decisión del mandatario norteamericano de retirarse del Consejo de Derechos Humanos de la ONU y de prolongar la suspensión de fondos destinados a los Refugiados Palestinos ha sido observada con atención por la gestión de Javier Milei.
Desde Casa Rosada, fuentes oficiales indicaron que el Ejecutivo está revisando la pertenencia a distintos organismos debido a los altos costos que implican para el país. Señalaron, además, que estas instituciones suelen promover enfoques ideológicos que no coinciden con la visión del Gobierno actual. Según una fuente gubernamental, Argentina «forma parte de numerosas entidades que generan gastos millonarios sin un beneficio real».
La postura de Milei coincide con el planteo de Trump, quien justificó la salida de su país del Consejo de Derechos Humanos de la ONU afirmando que la organización «ha sido ineficaz y no está bien gestionada». Además, en un acto en la Casa Blanca, el mandatario estadounidense firmó órdenes ejecutivas instando a la ONU y sus agencias a realizar cambios sustanciales.
El futuro de Argentina en estas instancias internacionales dependerá de la evaluación que realice el Gobierno sobre el impacto de estas asociaciones en la política y la economía del país. De concretarse una salida, significaría un giro significativo en la diplomacia argentina y en su posicionamiento en el escenario global.