La automotriz Mercedes-Benz cerró un acuerdo para desprenderse de su planta de producción en Virrey del Pino, una de las más importantes del país. El nuevo propietario será el Grupo ST, un holding con intereses en distintos sectores económicos, incluidos bancos y aseguradoras.
El traspaso de la planta sorprendió a la industria, aunque se confirmó que la fabricación de la Sprinter continuará en Argentina. La decisión se da en un contexto de crisis económica que ha golpeado a distintos sectores productivos, generando incertidumbre sobre el futuro de la actividad industrial.
Especialistas en el sector automotor señalaron que la venta de la planta responde a la necesidad de Mercedes-Benz de reestructurar sus operaciones en un mercado con costos elevados y demanda contraída. Mientras tanto, trabajadores y empresarios observan con atención los próximos movimientos del Grupo ST y su estrategia para la histórica fábrica.