«El clima de odio en las calles: militantes agredidas tras discursos de violencia oficial»

El sábado pasado, en las cercanías del festival en defensa del espacio Virrey Cevallos, dos militantes de la agrupación Nietes fueron víctimas de un ataque verbal y físico que dejó al descubierto el impacto tangible de los discursos de odio que se difunden desde el Gobierno Nacional. Karen Maydana, referente de comunicación y prensa de la organización, relató con angustia cómo fue empujada y agredida por un hombre que, en un momento de aparente tranquilidad en las inmediaciones del evento, las atacó sin previo aviso.

Maydana, junto a su compañera, se encontraba en un supermercado cercano al lugar del festival, luciendo camisetas que identificaban a su agrupación y el pañuelo de las Madres de Plaza de Mayo, símbolo de la lucha por los derechos humanos. En ese instante, un hombre de unos 50 años, con actitud agresiva y rodeado de música electrónica a alto volumen, les lanzó insultos cargados de odio: “Zurdas de mierda, viva el cáncer”. La sorpresa y el miedo fueron inmediatos. El agresor, tras empujar a Maydana, continuó con su ataque verbal, haciendo referencia a los “zurdos” en un tono provocador y violento.

A pesar de que las militantes intentaron continuar con su compra, el agresor no cesó en su hostigamiento, lo que dejó en evidencia la peligrosa normalización de estos discursos de odio. Karen Maydana expresó su preocupación por la violencia que, aunque antes se vivía mayormente en las redes sociales, ahora se traslada a las calles. «La violencia está habilitada por el presidente Javier Milei y su gabinete», sostuvo la referente, haciendo un llamado a la sociedad a reflexionar sobre el peligro de estos discursos que no solo polarizan, sino que fomentan agresiones físicas contra quienes defienden los derechos humanos, las mujeres y las diversidades sexuales.

La denuncia pública del ataque tiene un propósito claro: visibilizar cómo la retórica de odio se convierte en hechos concretos. Nietes responsabilizó al gobierno actual por la propagación de este tipo de violencia, señalando que los líderes políticos deben ser ejemplos de respeto y tolerancia, no de división y violencia.

Autor