Una nueva encuesta distribuida desde el Gobierno Nacional ha desatado controversia por su enfoque y el tipo de preguntas que plantea, las cuales parecen poner a prueba la tolerancia de los argentinos hacia regímenes autoritarios. Este cuestionario, cargado de tintes libertarios, aborda temas que van desde la democracia hasta la percepción de figuras mediáticas y políticas.
Entre las consultas, una en particular ha captado la atención por su tono directo: «¿En qué país prefiere vivir?», ofreciendo tres alternativas que invitan a los encuestados a elegir entre democracia, autoritarismo con buenos resultados económicos o simplemente no responder. Esta interrogante ha despertado críticas, ya que podría interpretarse como un intento de justificar medidas que erosionen las instituciones democráticas, en línea con las propuestas de líderes internacionales admirados por Javier Milei.
El cuestionario incluye además preguntas destinadas a medir la desconfianza hacia los medios de comunicación, llegando a proponer un ranking de periodistas “odiados” y a fomentar la desaprobación hacia jueces, diputados y senadores. Estas características subrayan una narrativa que busca deslegitimar las instituciones y promover la antipolítica.
Un apartado específico está dedicado a Daniel Parisini, conocido como el Gordo Dan, un exmédico y actual referente del libertarismo en redes sociales. La encuesta evalúa su credibilidad frente a periodistas tradicionales y destaca su actividad en plataformas de streaming, con mención al medio Carajo, vinculado a su figura. Parisini, fiel seguidor de Milei, también ha generado comentarios por su ostentación y frecuentes viajes al exterior.
Si bien no se han publicado los resultados de esta encuesta, el Boletín Oficial confirmó que el Gobierno destinó sumas millonarias a 17 encuestadoras para realizar estudios de opinión pública, lo que ha sumado un elemento más de polémica al debate.
En un análisis más amplio, el Observatorio Pulsar de la Universidad de Buenos Aires reveló que, aunque los argentinos valoran en promedio con un 9,3 la democracia como sistema, la calificación de su desempeño actual cae a un 6,6. Esta diferencia refleja un descontento generalizado con el estado de las instituciones, lo que podría explicar el trasfondo de consultas tan inusuales como las planteadas en esta encuesta.