Tensión entre inquilinos y propietarios: ¿qué cambió tras la eliminación de la Ley de Alquileres?

La derogación de la Ley de Alquileres a través del DNU 70/2023 ha generado un debate encendido en el mercado inmobiliario de la Ciudad de Buenos Aires. Desde el Colegio Inmobiliario de la Ciudad, se señala que el cambio normativo impulsó un aumento significativo en la oferta de propiedades en alquiler, lo que, según sus datos, contribuyó a una caída del 36,8 % en los valores reales de los alquileres en el último año.

El Observatorio Estadístico del Sector Inmobiliario sostiene que esta caída está directamente vinculada al incremento de la oferta tras la eliminación de la ley en diciembre de 2023. Además, afirman que el 90 % de los contratos actuales se pactan en pesos y que los ajustes se realizan cada tres o cuatro meses, alineándose a la inflación, mientras que la duración promedio de los contratos volvió a ser de 24 meses.

En contraste, organizaciones civiles como Inquilinos Agrupados y Ni Una Menos ofrecen una perspectiva menos optimista. Según una encuesta realizada en septiembre de 2024, uno de cada cuatro inquilinos tuvo que abandonar su vivienda debido a la imposibilidad de afrontar los nuevos precios de alquiler. Las actualizaciones de precio, que ahora son trimestrales, impactan negativamente en los ingresos de las familias, mientras que los salarios se han mantenido prácticamente estancados frente a un contexto de inflación y aumentos en las tarifas de servicios básicos.

Asimismo, los requisitos para acceder a un alquiler por primera vez son considerados excesivamente elevados, lo que desincentiva la posibilidad de alquilar. Según los datos recopilados, apenas el 7,2 % de los contratos actuales mantiene el plazo de tres años establecido anteriormente por la ley, mientras que los acuerdos de corta duración han crecido notablemente, llegando a representar el 17,1 % del total.

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