En un contexto económico marcado por la caída del consumo y las políticas económicas nacionales, la histórica planta de Dánica en Llavallol cerró sus puertas, afectando a 150 trabajadores. La medida se materializó en la primera semana de enero de 2025, luego de un proceso que había comenzado en noviembre de 2024, cuando la empresa anunció la posibilidad de cerrar la planta ubicada en la provincia de Buenos Aires.
El cierre de esta planta de margarinas se justifica por la grave crisis que atraviesa el sector productivo, con una caída en la demanda de sus productos, lo que obligó a la empresa a tomar la decisión de cesar sus operaciones. En sus primeros momentos, la compañía había propuesto un plan de retiros voluntarios, pero este plan fue insuficiente frente a la magnitud de los despidos que finalmente se concretaron.
La Federación de Trabajadores del Complejo Industrial Oleaginoso, Desmotadores de Algodón y Afines de la República Argentina indicó que la caída en el consumo, producto de las políticas recesivas del gobierno nacional, fue el factor determinante detrás del cierre. La compañía, propietaria del Grupo Beltrán, enfrentó una difícil situación económica que derivó en esta medida extrema.
Con el fin de proteger los puestos de trabajo que aún permanecen en la empresa, los sindicatos están negociando con Dánica la posibilidad de una reapertura parcial de la planta, aunque con un número reducido de empleados. Las negociaciones continúan, y los sindicatos están trabajando para asegurar la mayor cantidad posible de puestos de trabajo.
La decisión de la empresa ha generado diversas reacciones entre los trabajadores. Mientras algunos han aceptado el despido y han cobrado la indemnización, otros siguen luchando por la defensa de sus empleos. Además, desde los sindicatos advierten que la empresa podría intentar desviar la responsabilidad del cierre hacia factores externos, como la situación internacional o el clima, en lugar de reconocer el impacto de las políticas económicas locales.
La planta de Dánica en Llavallol, fundada en 1939 por un inmigrante danés, es un ícono de la industria en la región. Durante décadas, fue un referente en la producción de margarinas, y su cierre representa un golpe para la economía local. La planta de Villa Mercedes, en San Luis, también cerró en 2023 debido a problemas laborales, lo que acentúa aún más la crisis de la empresa.
El cierre de esta planta pone en evidencia la difícil situación que atraviesan muchas industrias en el país y la necesidad de encontrar soluciones para evitar más despidos y cierres masivos en sectores clave de la economía argentina.