Los hogares del AMBA enfrentan un escenario económico complejo debido al incremento en los costos de los servicios públicos, que en diciembre de 2024 alcanzaron un aumento interanual del 402 por ciento. Esta cifra, revelada por el Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP) de la UBA y el Conicet, se distribuye entre subas en electricidad (268 por ciento), gas (531 por ciento), agua (331 por ciento) y transporte (601 por ciento).
Actualmente, las tarifas de servicios públicos cubren, en promedio, el 52 por ciento de los costos reales, con una cobertura diferenciada entre los segmentos de ingresos. Mientras los hogares de ingresos altos cubren hasta el 93 por ciento de los costos de energía eléctrica, los de ingresos medios y bajos solo alcanzan el 26 y 41 por ciento, respectivamente.
La situación también evidenció una reducción en las transferencias por subsidios, que disminuyeron un 38 por ciento en términos reales y sumaron 7,8 billones de pesos durante 2024. Frente a este panorama, el Gobierno nacional decidió extender la emergencia energética y mantener los subsidios actuales hasta mayo de 2025, en un intento por mitigar el impacto de los ajustes tarifarios en los sectores más vulnerables.