En Rosario, la violencia continúa en aumento tras el asesinato del líder de la barra de Rosario Central, Andrés “Pillín” Bracamonte. La madrugada de este martes, la puerta del Concejo Municipal fue escenario de amenazas escritas en forma de pintadas, lo que alarmó tanto a autoridades como a vecinos de la zona.
Los mensajes dejados en el lugar fueron claros: «Con la mafia no se jode». Este acto no solo refleja el clima de tensión generado por el crimen de Bracamonte, sino también el creciente poder de las organizaciones criminales en la ciudad. Ante este hecho, el municipio ha decidido intensificar las investigaciones. Actualmente, se están analizando las cámaras de seguridad de la zona para poder dar con los responsables de las pintadas.
Las autoridades municipales se encuentran preocupadas por la escalada de violencia, que ha involucrado a figuras clave del mundo del fútbol y grupos de barras bravas. La comunidad local, en tanto, sigue alertada por la inseguridad creciente en el barrio, mientras se buscan respuestas a este tipo de intimidaciones públicas.