La provincia de Buenos Aires enfrenta un complejo desafío de cara a las elecciones de 2025 tras la implementación de la Boleta Única Papel (BUP) a nivel nacional. Esta medida, promovida por el gobierno de Javier Milei, plantea distintos escenarios posibles para el desarrollo de los comicios en la provincia, según lo expuesto por el gobernador Axel Kicillof. En declaraciones recientes, Kicillof describió los ajustes necesarios y criticó la decisión, que calificó como «unilateral» y con una «intencionalidad oculta».
El equipo de Kicillof analiza cuatro posibles esquemas electorales. El primero contempla elecciones simultáneas, con votación en dos urnas y el mismo sistema de boleta. Una segunda opción sería realizar elecciones concurrentes, en las que las elecciones nacionales y provinciales ocurran el mismo día, pero con sistemas de votación diferentes: BUP para cargos nacionales y boleta partidaria para los provinciales.
Un tercer escenario prevé un desdoblamiento parcial, con las PASO nacionales y provinciales el mismo día, mientras que las elecciones generales se realizarían en fechas distintas. Finalmente, el cuarto y más complejo escenario propone un desdoblamiento total de los comicios, lo que implicaría que los ciudadanos voten hasta cuatro veces en el año para distintos cargos nacionales y provinciales.
Estos esquemas implican desafíos logísticos y un alto costo financiero para la provincia. De concretarse un desdoblamiento total, el presupuesto necesario podría alcanzar los $100 mil millones, lo cual obligaría a realizar reasignaciones presupuestarias. Frente a esta situación, Kicillof instó al Congreso a reconsiderar el proyecto, al menos en lo que respecta a su aplicación en la provincia de Buenos Aires, en un intento por evitar costos y complicaciones adicionales.