La reciente ruptura en la Unión Cívica Radical (UCR) ha generado una respuesta contundente entre sus militantes, quienes han manifestado su respaldo a los 12 diputados que decidieron formar un nuevo bloque parlamentario, alejándose del liderazgo de Rodrigo de Loredo. La declaración de apoyo, firmada por cientos de afiliados, subraya la importancia de defender los principios del radicalismo y de ejercer una oposición efectiva frente al gobierno actual.
El nuevo bloque, denominado «Democracia para siempre» y liderado por Pablo Juliano, surge como respuesta a lo que los militantes consideran una tolerancia hacia el oficialismo, reflejada en las acciones de algunos exmiembros que cambiaron su voto en favor de iniciativas del Ejecutivo que desmejoraban las condiciones de los jubilados y la financiación de universidades. Si bien los militantes expresaron su disposición al diálogo, también señalaron que este debe ser coherente con la identidad del partido.
Las críticas hacia la política económica del gobierno no se hicieron esperar. Los militantes denunciaron un enfoque de ajuste que perjudica a la clase media y a los trabajadores, además de suspender obras públicas y favorecer operaciones financieras cuestionables. Expresaron su preocupación por la falta de un plan que aborde la pobreza, que afecta a una porción significativa de la población argentina.
Sin aludir directamente a De Loredo, los firmantes de la declaración mostraron su inquietud por escuchar a figuras radicales que respaldan políticas que pueden profundizar la desigualdad social. También rechazaron la retórica autoritaria del gobierno, que limita el disenso y atenta contra la libertad de prensa, enfatizando la necesidad de una convivencia basada en el respeto y el diálogo.