La actividad industrial de las pymes argentinas sigue mostrando un panorama complicado. En agosto, la producción cayó un 8,7% interanual, acumulando una retracción del 16,9% en los primeros ocho meses del año, según el relevamiento de CAME. Aunque hubo un leve incremento mensual del 3%, las señales de recuperación son aún débiles.
El uso de la capacidad instalada en agosto fue del 60%, ligeramente por debajo del mes anterior. Sin embargo, este porcentaje está a 10 puntos de los niveles observados a principios de año, lo que refleja la persistente caída de la demanda interna.
El estudio revela que todos los sectores manufactureros pymes sufrieron contracciones. «Papel e Impresiones» fue el sector más afectado con un desplome del 21,1% interanual, seguido de «Químicos y plásticos» con una baja del 15,5%. En contraste, «Maderas y muebles» mostró una leve caída del 1,1%, siendo el sector menos afectado.
En términos de capacidad instalada, el sector de «Alimentos y bebidas» trabajó al 60,4%, mientras que «Textiles e indumentaria» mantuvo un 60,9%, similar al mes anterior. Los sectores más afectados por dificultades salariales fueron «Alimentos y bebidas» y «Textil e indumentaria», donde el 16,7% de las empresas enfrentaron problemas para cumplir con sus obligaciones.