Cristina Kirchner volvió al centro del debate político con un extenso documento en el que analizó los desafíos de la economía argentina y criticó las políticas del actual gobierno de Javier Milei. En su escrito, la exmandataria abordó temas recurrentes, como la restricción externa y la crisis de deuda, pero también destacó la situación actual, calificando de «catástrofe social» el descenso de la inflación a costa de una recesión sin precedentes.
El documento provocó un fuerte cruce con Milei, quien respondió de manera despectiva, ofreciendo una «clase de economía gratuita». Lejos de quedarse callada, Cristina replicó en redes, generando un intenso intercambio de críticas que llevó la discusión hacia los problemas de fondo. En su análisis, cuestionó el ajuste implementado por el gobierno, que según ella, se basa en la represión de quienes protestan, y advirtió sobre el deterioro de las condiciones laborales y el desempleo.
Pero la exvicepresidenta no se limitó a criticar al gobierno actual; también dirigió sus observaciones hacia el interior del peronismo, señalando errores en la relación con las políticas sociales y la representación sindical. Este documento no pasó desapercibido, generando reacciones dentro del propio partido, donde algunos dirigentes, como Pablo Moyano, mostraron su desacuerdo con las críticas de Cristina.
A pesar de las controversias, la expresidenta demostró una vez más su capacidad para posicionarse en el debate político y marcar la agenda, disputando la centralidad que Milei ha logrado mantener hasta el momento.