Este miércoles, una multitud se congregará frente al Congreso Nacional en respuesta al veto del presidente Javier Milei sobre el aumento de las jubilaciones mínimas. La protesta, organizada por gremios, movimientos sociales y organismos de derechos humanos, busca rechazar la decisión presidencial de recortar aún más los ingresos de los jubilados. Las anteriores manifestaciones fueron duramente reprimidas, con uso de gases lacrimógenos, lo que aumentó la tensión en torno a la protesta de esta semana.
La CGT, a través de su sector combativo, y las dos CTA han confirmado su participación. Pablo Moyano, líder del Frente Sindical, reiteró el apoyo de su espacio, mientras que algunos sectores más dialoguistas han decidido dar “libertad de acción” a sus afiliados. También se sumarán la UTEP y diversas organizaciones de izquierda.
Carlos Minucci, uno de los principales referentes sindicales, señaló que la crisis económica ha llevado al límite a los sectores más vulnerables: “Estamos con gente que no tiene para comer, con jubilados sin medicamentos. El gobierno debe cambiar su política económica porque el país no da para más”, advirtió.
Por su parte, los trabajadores estatales representados por ATE llevarán a cabo un paro de 24 horas en apoyo a la movilización. Rodolfo Aguiar, titular del gremio, fue contundente al afirmar que los legisladores que voten a favor del veto estarán condenando a los jubilados a una situación desesperante.
Vanesa Siley, diputada y dirigente gremial, destacó la importancia de la unidad entre los diferentes sectores sindicales y sociales. “No podemos permitir que los jubilados sigan en esta situación tan grave. Nos movilizaremos en su apoyo y para dejar claro que no estamos dispuestos a aceptar más ajustes», señaló.
La marcha se adelantó al miércoles debido a la convocatoria de una sesión especial en la Cámara de Diputados, donde se discutirá el veto presidencial desde las 10 de la mañana.