En una reunión que dejó en claro las nuevas directrices del gobierno, Federico Sturzenegger, ministro de Desregulación y Transformación del Estado, hizo una serie de declaraciones que no pasaron desapercibidas. Ante un auditorio compuesto por empresarios de alto perfil y el exministro Domingo Cavallo, Sturzenegger anunció que, con la nueva reforma laboral, los empresarios podrán despedir empleados bajo las condiciones que consideren más apropiadas. «Van a poder diseñar el sistema de despidos que quieran», celebró el ministro, en lo que parece ser un guiño directo al sector privado.
El evento tuvo lugar en la Fundación Mediterránea, una cita que reunió a los titanes del sector empresarial, tanto de laboratorios nacionales como internacionales. Allí, Sturzenegger no solo habló de la flexibilidad que brindará la Ley Bases a las empresas para desligarse de la Ley de Contrato de Trabajo en materia de despidos, sino que también abordó otros temas espinosos como la obra pública y la reforma previsional.
Con respecto a la obra pública, Sturzenegger fue contundente: «La obra pública no vuelve más». Esta afirmación refuerza la decisión del gobierno de mantener congelados los proyectos de infraestructura iniciados por administraciones anteriores, una medida que, según él, busca acabar con la corrupción y la manipulación política asociadas a estas obras. El ministro acusó sin pruebas que había funcionarios que utilizaban estos proyectos como «mecanismos de corrupción y sometimiento político», y que la decisión de eliminarlos de raíz es una muestra de la determinación del presidente Javier Milei.
En cuanto a la reforma laboral, el ministro explicó que la reglamentación de la Ley Bases permitirá a las empresas negociar directamente con sus empleados o sus representantes para definir los términos de los despidos. Desde mantener el sistema de indemnización por ley hasta establecer fondos de cese o seguros, las opciones serán amplias y estarán diseñadas a la medida de cada empresa. «Pueden seguir manteniendo la indemnización por ley, un fondo individual como la UOCRA, un fondo solidario a nivel industria o contratar un seguro», detalló Sturzenegger, añadiendo que el gobierno no impondrá ninguna opción en particular.
El ministro también defendió el reciente veto a la ley que proponía aumentar las jubilaciones, argumentando que cualquier ley de incremento en el gasto debe venir acompañada de un plan claro sobre cómo se financiará. «No se puede emitir una ley sin ocuparse de los recursos», manifestó, apelando a la comprensión de los empresarios presentes y cuestionando la irresponsabilidad del Congreso al aprobar propuestas sin considerar el impacto financiero.
Entre los asistentes a la reunión se encontraban figuras de renombre como Osvaldo Giordano, presidente del IERAL y ex titular del ANSES, Daniel Tillard, presidente del Banco Nación, y otros importantes empresarios como Roberto Urquía de Aceitera General Deheza, Sebastián Bagó de Laboratorios Bagó, y Marcelo Figueras de Laboratorios Richmond. La presencia de estos líderes empresariales subraya la magnitud del cambio que se avecina en el ámbito laboral argentino.