El transporte público en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires enfrenta una crisis debido a la quita de subsidios anunciada por el Gobierno nacional para las líneas que operan en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). A partir de este domingo, las empresas de transporte han decidido reducir el servicio nocturno como medida preventiva para evitar una paralización completa del sistema.
Según Luciano Fusaro, vicepresidente de la Asociación de Empresarios del Transporte Automotor (AAETA), la falta de actualización en la redeterminación de costos del sistema de transporte, que debería haber sido ajustada desde abril, ha llevado a esta situación crítica. «Estamos tomando esta medida de reducción de servicios nocturnos para no llegar a una parálisis total del transporte en la Ciudad», afirmó Fusaro en una entrevista con Radio 10.
Las 31 líneas de colectivos que circulan exclusivamente por la Ciudad de Buenos Aires son las más afectadas por esta situación. La controversia radica en la falta de definición sobre quién debería asumir los costos de los subsidios: el gobierno nacional insiste en que el jefe de Gobierno de la Ciudad, Jorge Macri, debe encargarse de esta responsabilidad, mientras que la administración porteña exige un traspaso completo de la jurisdicción de las líneas afectadas antes de asumir cualquier costo adicional.
La falta de claridad en la política de subsidios y la demora en la actualización de los costos operativos están generando un ambiente de incertidumbre tanto para las empresas de transporte como para los pasajeros que dependen del servicio. Las empresas advierten que si no se llega a un acuerdo pronto, podrían implementarse más restricciones o recortes en los próximos días, afectando aún más la movilidad de los habitantes de CABA durante la noche.