El Gobierno de Argentina ha dispuesto un nuevo incremento en las tarifas de los servicios públicos, que se aplicará a partir de septiembre. El Ministerio de Economía autorizó un aumento promedio del 4% en las facturas de luz y gas, que se suma al ajuste del mismo porcentaje realizado en agosto. Esta medida forma parte de un proceso de «ordenamiento» de los precios del sector energético, que incluye la eliminación progresiva de subsidios y una revisión de las cuentas públicas.
El ajuste tarifario afectará tanto a los hogares como a las industrias y comercios. Según las autoridades, estas subas están alineadas con la estrategia de reducir la inflación mediante la disminución del Impuesto País en un 10% para las importaciones, lo que permitirá, según el ministro Luis Caputo, que la inflación «baje otro escalón» en septiembre. Esta política económica se enmarca en el plan del presidente Javier Milei para ajustar las tarifas y realinear algunos precios relativos que comenzaron a corregirse en agosto.
De acuerdo con datos de consultoras privadas, las tarifas actuales de los servicios públicos no alcanzan a cubrir los costos reales. Se estima que los usuarios solo pagan el 40% del costo de la electricidad, el 32% del gas y el 94% del agua, según informes de la consultora Ecolatina.
Incremento en las Tarifas de Agua y Cloacas
Además de los aumentos en luz y gas, las tarifas de agua y cloacas también experimentarán un incremento. La Secretaría de Obras Públicas informó que, a partir de septiembre, los precios de Aysa subirán un 4,48%. Este ajuste llevará la factura promedio sin impuestos de $18.799 a $19.621. Con la inclusión de impuestos, que ascienden al menos al 21%, el monto mensual superará los $23.700.
Este aumento se suma a una serie de ajustes que comenzaron en abril, cuando la eliminación de subsidios resultó en una suba del 209% en las tarifas. Desde entonces, las facturas se actualizan mensualmente mediante una fórmula que considera el índice de salarios (IS), el índice de precios internos al por mayor (IPIM) y el índice de precios al consumidor (IPC). Hasta la fecha, el costo del agua en el área metropolitana de Buenos Aires (AMBA) ha aumentado un 271% en lo que va del año, un incremento significativamente superior a la inflación registrada.
Los nuevos incrementos comenzarán a impactar en las facturas con vencimiento a partir de los primeros días de octubre, afectando gradualmente a los usuarios. Esta serie de ajustes tarifarios se enmarca en una estrategia más amplia del Gobierno para mejorar la eficiencia económica y reducir el déficit fiscal del país.