Protesta de jubilados frente al Congreso termina en represión policial

Una protesta pacífica de jubilados frente al Congreso de la Nación terminó en una violenta represión policial por parte de la Policía Federal, bajo las órdenes de la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich. Los manifestantes se habían congregado para expresar su rechazo a la reciente decisión del presidente Javier Milei de vetar la reforma jubilatoria aprobada por ambas cámaras del Congreso, medida que los jubilados consideraban fundamental para mejorar sus ingresos.

La represión comenzó minutos antes de las 16 horas, cuando la policía utilizó gases lacrimógenos y golpes para dispersar a los jubilados que se encontraban en la Plaza del Congreso. El periodista Nicolás Munafó informó que varios manifestantes resultaron heridos y recibieron atención médica en la misma Avenida Rivadavia, que se convirtió en escenario de una verdadera batalla campal.

Uno de los jubilados presentes, de 75 años, compartió su experiencia: “Estábamos ahí cuando nos lanzaron gases lacrimógenos directamente a los ojos. Es indignante y muy triste. Vengo todos los miércoles desde Lanús para manifestarme y me encuentro con esto. Viví la dictadura de Videla, y esta situación me hace recordar esos tiempos oscuros.”

El dirigente del Polo Obrero, Eduardo Belliboni, responsabilizó directamente a Patricia Bullrich y al presidente Milei por los hechos de violencia. “Lo que hicieron hoy es inadmisible. Reprimir a jubilados es lo más bajo que puede hacer un Gobierno. Bullrich debería renunciar. La movilización popular es más necesaria que nunca para enfrentar a este Gobierno que agrede tanto a jóvenes como a jubilados. Este es un Gobierno que no tolera la protesta y responde con violencia,” declaró Belliboni.

En la manifestación también participó Nancy Yulán, una docente jubilada que se unió al grupo de jubilados que protesta semanalmente en el Congreso. Yulán expresó su frustración ante la situación actual: “Este presidente parece haberse declarado en guerra contra los jubilados. El veto a la ley que beneficiaba a quienes reciben la jubilación mínima demuestra una falta total de empatía y comprensión de nuestra realidad.”

Yulán, quien se jubiló hace poco más de un año tras más de tres décadas de docencia, relató que ha tenido que volver a trabajar dando clases particulares para complementar su jubilación, que ha sido erosionada por la inflación y los incrementos en las tarifas. “Nunca imaginé que mi jubilación se deterioraría tanto en tan poco tiempo. Los más perjudicados son quienes perciben la mínima, que con 230 mil pesos y un bono adicional que no alcanza para cubrir las necesidades básicas, se ven forzados a seguir trabajando o buscar otras formas de ingresos,” lamentó.

La situación en la Plaza del Congreso es un reflejo del creciente descontento social frente a las políticas del actual Gobierno. Los jubilados, un sector especialmente vulnerable de la sociedad, exigen respuestas y medidas concretas para mejorar su calidad de vida. La represión de esta manifestación no ha hecho más que incrementar la tensión y el enojo entre los manifestantes, quienes prometen continuar con sus protestas hasta ser escuchados.

Autor