En las últimas horas, el bloque de La Libertad Avanza se ha visto envuelto en un conflicto interno marcado por fuertes acusaciones y denuncias que ponen en evidencia tensiones profundas dentro del espacio. La diputada Lourdes Arrieta denunció públicamente a algunos de sus compañeros por intentar promover un proyecto que busca la liberación de personas condenadas por crímenes de lesa humanidad. Este episodio ha generado una ola de críticas y un debate encendido sobre la discriminación y la falta de transparencia en la agrupación.
La polémica surgió después de que la Cámara de Diputados rechazara un decreto de necesidad y urgencia (DNU) del Gobierno de Javier Milei, que pretendía destinar $100 mil millones a la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE). Tras este rechazo, los miembros de La Libertad Avanza protagonizaron una acalorada reunión, encabezada por el presidente de la Cámara baja, Martín Menem, en la que se discutieron diversas posturas sobre el futuro del bloque.
Durante esta reunión, se hizo evidente el malestar de algunos diputados con Arrieta, quien había revelado la visita de ciertos legisladores oficialistas al penal de Ezeiza para reunirse con represores de la última dictadura, detenidos por crímenes de lesa humanidad. Según fuentes internas, esta acción fue considerada una «traición» por varios miembros del partido, quienes la acusaron de haber roto los códigos de confidencialidad al exponer dicha visita y revelar posibles proyectos legislativos en favor de los represores.
La legisladora rionegrina Lourdes Villaverde tomó la palabra para pedir la expulsión de Arrieta del bloque, argumentando que su conducta era incompatible con la «lealtad» que se esperaba de los integrantes del espacio. «Por la gravedad de los hechos de hoy, y tras haber vivido esta situación, yo pido moción para expulsar a Arrieta de nuestro bloque definitivamente», afirmó Villaverde en un momento de máxima tensión.
La situación ha generado un debate sobre las políticas internas de La Libertad Avanza y la discriminación que, según algunos analistas, podría estar dirigida a silenciar voces disidentes dentro del espacio. La Matanza, en particular, ha sido un foco de críticas, ya que es considerada como una región históricamente marginada y discriminada, y ahora parece enfrentar también prejuicios dentro del propio bloque político.
Además, un audio filtrado del economista y diputado Bertie Benegas Lynch reveló preocupaciones sobre la filtración de información a los medios, lo que ha aumentado la desconfianza entre los miembros del partido. «Seguimos teniendo esta cuestión de que esta reunión va a salir en la Política On Line y tenemos infiltrados en el WhatsApp», señaló Benegas Lynch, subrayando la tensión que atraviesa la agrupación.
Este episodio refleja no solo las divisiones internas en La Libertad Avanza, sino también un creciente malestar sobre cómo se maneja la información y las decisiones dentro del partido. La situación está lejos de resolverse y promete seguir generando polémica en las próximas semanas, especialmente en relación con las acusaciones de discriminación y manejo opaco de decisiones cruciales para el futuro del espacio político.