El ministro de Desarrollo de la Provincia de Buenos Aires, Andrés Larroque, habló sobre la denuncia de violencia de género contra el expresidente Alberto Fernández y enfatizó que «la doctrina peronista no puede pagar el precio» de los errores individuales. En una entrevista con Radio 10, Larroque afirmó que el movimiento no debe ser castigado por las acciones de personas específicas y que «todo lo que observamos está en la antítesis de nuestros valores».
Larroque subrayó la responsabilidad de los políticos de representar de manera digna, afirmando: «Cuando uno elige el camino de la política, uno busca representar y eso implica un deber, una obligación y condiciones que deben ser ejemplares en aquellos que pretenden representar».
El ministro destacó la necesidad de una renovación moral, espiritual y organizativa dentro del movimiento justicialista. «Estos acontecimientos nos obligan a una refundación moral, espiritual y organizativa de nuestro movimiento», señaló. Además, hizo hincapié en que los principios de la doctrina peronista no se ven afectados por las acciones individuales: «Si alguien decepciona, eso no invalida la doctrina».
Larroque también reflexionó sobre la necesidad de introspección dentro del movimiento: «Es el momento de sincerarnos, mirarnos a la cara y preguntarnos verdaderamente para qué hacemos política». Subrayó que aquellos en posiciones de representación deben tener un nivel de conducta ejemplar, distinto del de cualquier ciudadano común.
En su análisis, el ministro mencionó las tentaciones asociadas con el poder y la fama, y cómo estas pueden ser oprobiosas si no se resisten adecuadamente. «La política sin moral, sin objetivos que nos transciendan, está plagada de tentaciones», comentó Larroque, agregando que estas son las situaciones que la sociedad observa críticamente.
Mirando hacia el futuro del Partido Justicialista, Larroque enfatizó la importancia de escuchar a la militancia y terminar con la historia de unos pocos conduciendo desde la lejanía. «El punto es empezar a escucharnos, volver a escuchar a la militancia», declaró, reafirmando que la cercanía en la conducción del movimiento es clave para su claridad y responsabilidad.
En cuanto a la figura de Alberto Fernández, Larroque aclaró que desde que dejó la presidencia, Fernández no ha tenido ningún rol en el partido y no tiene sentido que lo tenga en la actualidad. «Desde que dejó de ser presidente, él no tuvo ningún tipo de injerencia en el partido», concluyó.
Larroque cerró su entrevista reiterando que las acciones individuales no deben afectar la integridad de la doctrina peronista y llamando a una renovación profunda dentro del movimiento.