El Gobierno nacional ha oficializado el incremento del 4,6% en las jubilaciones, que comenzará a percibirse en los primeros días de agosto. Este aumento, que se ajusta al índice de precios con dos meses de rezago, fue aprobado por decreto presidencial. Además del incremento, los jubilados que perciben el haber mínimo recibirán un bono de 70.000 pesos para mitigar el impacto de la inflación.
Según la información proporcionada por Anses, los nuevos montos significarán que quienes cobren la jubilación mínima alcanzarán los 225.540 pesos, incluyendo el bono, que eleva el total a 295.540 pesos. Asimismo, ningún jubilado recibirá menos de esa cifra, garantizando un piso mínimo para todos los beneficiarios.
La Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM) se ajustará a 180.363 pesos, mientras que la Prestación Básica Universal (PBU) será de 103.135 pesos a partir de agosto. Por otro lado, la Asignación Universal por Hijo (AUH) ascenderá a 81.010 pesos y la asignación por Hijo con Discapacidad alcanzará los 263.791 pesos.
Este ajuste responde al contexto inflacionario actual, siendo julio el primer mes en que se implementa esta nueva fórmula de movilidad jubilatoria, la cual se ajusta únicamente por inflación debido a la crisis económica posterior a la devaluación de diciembre pasado.
El proyecto de ley que establece estos aumentos ha sido aprobado por la Cámara de Diputados y espera la media sanción en el Senado, con una sesión prevista para agosto. Sin embargo, el presidente Javier Milei ha manifestado su intención de vetar la ley, argumentando preocupaciones por la consolidación fiscal y el impacto adicional en el presupuesto.
Según análisis de la consultora Centro Periferia, las jubilaciones mínimas han registrado una caída del 14,8% en términos reales respecto al mismo período del año anterior, mientras que el resto de las jubilaciones han disminuido un 21,5% en comparación con junio del año pasado.