En una declaración que ha generado gran controversia, el secretario de Seguridad de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Diego Kravetz, instó a los vecinos a no dar comida a las personas en situación de calle. Según Kravetz, esta acción «los acomoda en la pobreza» y perpetúa un «circuito no virtuoso».
En una entrevista con Futurock, Kravetz explicó su postura al ser consultado sobre los vecinos que, con buenas intenciones, ofrecen un plato de sopa a quienes viven en la calle. «No estoy de acuerdo con que bajes de tu casa con comida para darle a una persona en situación de calle porque lo acomodas en la pobreza», afirmó enfáticamente.
Estas declaraciones se dan en el marco del reciente lanzamiento del programa «Red de Asistencia» por parte del jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri. El programa tiene como objetivo asistir y trasladar a las personas en situación de calle a Centros de Inclusión Social, partiendo del principio de que «la calle no es un lugar para dormir ni para vivir».
Kravetz justificó su postura argumentando que «el parador te desacomoda, porque te estructura la vida distinta a la que vos estás acostumbrado en soledad». Según el funcionario, el acto de solidaridad de un vecino al ofrecer comida puede resultar contraproducente, ya que podría estancar a la persona en su situación actual: «Vos te sentís mejor porque le diste un plato de sopa caliente, la persona lo va a valorar, pero no lo vamos a poder sacar de ese circuito».
El secretario de Seguridad también destacó la gravedad de la situación actual en la Ciudad, donde, según sus estimaciones, hay más de 4.500 personas en situación de calle. «Hay un tema convivencial en donde tratamos de darle una vuelta de tuerca, la situación de calle es una situación muy penosa y romantizarla es hacer pobrismo», señaló.
Kravetz diferenció entre distintos grupos dentro de la población en situación de calle, destacando que «los que son complicados son los que hacen rancheadas porque suelen hacer cosas ilícitas. Hay un montón con problemas psiquiátricos y de adicciones y hay que abordarlos de otra manera».
Las polémicas declaraciones del funcionario han desatado una ola de críticas y debates sobre la efectividad y humanidad de las políticas de asistencia social en la Ciudad de Buenos Aires.