El gobernador de la Provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, se manifestó en contra del Pacto de Mayo y se distanció del acto oficialista en Tucumán. «Nuestro único pacto es con el pueblo, con la patria y no lo vamos a traicionar por una foto», afirmó.
Durante la firma del Pacto de Mayo, Kicillof declaró que «el único pacto que aceptamos en la provincia de Buenos Aires es el que defiende el federalismo, la industria, el trabajo y los recursos nacionales, el que garantiza los derechos y el bienestar de los bonaerenses». Añadió: «Hoy nuestro único pacto es con el pueblo, con la patria y no lo vamos a traicionar por una foto».
Kicillof, uno de los grandes ausentes en Tucumán, se refirió al presidente Javier Milei y criticó duramente el documento firmado por la mayoría de los gobernadores del país: «El mismo presidente que ataca el federalismo, que agrede los derechos del pueblo y las instituciones de la democracia, es el que volvió a lanzar en estos días una invitación al llamado Pacto de Mayo», publicó en su cuenta de X (exTwitter).
El gobernador también cuestionó la naturaleza del pacto: «Ya dijimos que ni es pacto, porque requiere un acuerdo entre las partes. Y ni es de mayo porque ya se les escapó el mes», expresó Kicillof en un fragmento de su discurso por el 50º aniversario de la muerte del General Juan Domingo Perón, en la histórica quinta de San Vicente.
Comparó el Pacto de Mayo con el Pacto Social de 1973, conocido por ser el programa económico-social del tercer gobierno peronista: «Perón propuso el pacto social, luego de deliberar con los sectores, consensuar e incluir a todos ellos: a la industria, al campo, al movimiento obrero y al Estado. El primer objetivo de ese pacto social era alcanzar una participación de los asalariados del 50% en el ingreso. Era incrementar los salarios reales, era mejorar la distribución del ingreso en esa misma línea», recordó Kicillof.
Finalmente, criticó duramente a Milei: «El presidente ni siquiera cumple con su pacto básico con los derechos consagrados en nuestra Constitución Nacional. Cuando deje de agredir; cuando devuelvan los recursos que le robó a las provincias y a su pueblo; cuando deje de poner al país en riesgo de romper relaciones con sus vecinos y sus socios comerciales; cuando deje de ahogarnos financieramente; cuando deje de despedir, de achicar y de atacar al pueblo, bueno, recién ahí podríamos conversar qué es lo que queremos para la Argentina». Concluyó: «Mientras tanto, damos nuestra posición en una palabra: peronismo».