El Gobierno nacional, contradiciendo recientes afirmaciones, ha autorizado un incremento del 4% en los precios de la nafta y el gasoil a partir de este lunes. Esta decisión eleva el costo de la nafta súper a 941 pesos por litro y el gasoil a 980 pesos por litro, situándolos cerca de la marca de mil pesos.
El aumento se justifica principalmente por un incremento del impuesto a los combustibles líquidos y al carbono, así como por la devaluación del dólar, que en conjunto explican el 3% del alza. YPF ha ajustado sus precios siguiendo esta directriz, y se espera que las petroleras privadas también implementen aumentos similares.
El Gobierno había prometido postergar incrementos tributarios mayores la semana pasada, argumentando que no deseaba contribuir a la inflación. Sin embargo, ahora afirma que este ajuste del 4% evita un aumento mucho más significativo del 18% en los surtidores.
Desde principios de año, se han registrado aumentos en febrero, marzo, abril y junio, como parte de un plan para actualizar impuestos que habían quedado rezagados desde 2021. Estos aumentos han impactado negativamente en las ventas de combustibles, que han mostrado una caída continua durante los últimos seis meses, según datos de la consultora Politikon Chaco.
En mayo de 2024, las ventas de combustibles cayeron un 8% en comparación con el mismo mes del año anterior, marcando el sexto mes consecutivo de descensos. No obstante, se observó un ligero repunte del 8,5% respecto al mes anterior, abril de 2024.