El inicio de junio trae consigo una serie de incrementos que afectarán diversos sectores, agravando aún más el contexto económico marcado por la recesión, el alza del desempleo y una inflación persistente. A partir del sábado, se registrarán aumentos en las prepagas, las tarifas de luz y gas, la nafta, el subte y los servicios domésticos.
Prepagas
La Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil y Comercial Federal ordenó a dos de las principales prepagas recalcular sus cuotas para que los incrementos mensuales se alineen con los índices de inflación. Una de estas prepagas informó a sus afiliados que recibirán un aumento de cuota del 8,8% en junio, coincidiendo con el IPC de abril.
Nafta
El combustible también sufrirá un aumento a partir del 1 de junio debido al incremento del impuesto a los combustibles líquidos y al dióxido de carbono, establecido por el decreto 466/2024 del Boletín Oficial. Aunque el porcentaje exacto depende de cada petrolera, se estima un aumento mínimo del 1,2%. En YPF, el precio del litro de nafta súper en Ciudad de Buenos Aires oscila entre $837 y $890, mientras que la nafta Premium varía entre $1033 y $1100. El gasoil cuesta entre $883 y $1123 para el diésel Premium.
Servicio doméstico
Las empleadas de casas particulares recibirán un incremento salarial del 7% en junio, correspondiente a la segunda actualización bimestral del período abril y mayo, como parte del acuerdo paritario. Según la resolución 3/2024 publicada en el Boletín Oficial, quienes trabajan por hora con retiro cobrarán $2322, y sin retiro $2505. Las empleadas mensuales recibirán $284.794 con retiro y $316.688 sin retiro.
Subte
A pesar de la suspensión del aumento dispuesta por la jueza Elena Libertatori, este fin de semana se aplicará la suba en el boleto de subte, que pasará a costar $650 a partir del sábado.
Tarifas
Las tarifas de electricidad, gas y agua también experimentarán un incremento. Aunque se había anunciado la postergación de la quita de subsidios de gas para los aumentos de ingresos bajos y medios, las facturas de gas han registrado un aumento del 380%, y el incremento en la tarifa de Aysa será del 2,77%.
Estos aumentos en diversos sectores tendrán un impacto significativo en los bolsillos de los ciudadanos, sumándose a un panorama económico ya complicado por la recesión y la inflación persistente.