Durante un acto celebrado este lunes en el Teatro Argentino de La Plata, el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, anunció su decisión de no asistir a la firma del Pacto de Mayo convocado por el presidente Javier Milei. Kicillof fundamentó su negativa argumentando que el Gobierno nacional «está incumpliendo con nuestra provincia» y destacó que solo hubiera concurrido «si se dignara a dar lo que corresponde».
El motivo de esta postura se enmarca en la percepción del gobernador de que el Gobierno central «ha pisoteado el federalismo», incumpliendo con las obligaciones fiscales y económicas que afectan tanto a Buenos Aires como al resto de las provincias argentinas. En su discurso, Kicillof resaltó el impacto de la recesión, la disminución de la recaudación y lo que denominó como «quita ilegal de fondos» por parte del Ejecutivo nacional.
El acto, que reunió a más de 90 intendentes bonaerenses para la firma del acuerdo por la segunda cuota del Fondo de Fortalecimiento Fiscal Municipal, fue el escenario elegido por Kicillof para expresar su postura y respaldar a los intendentes en su reclamo por los recursos necesarios para afrontar la crisis económica.
En este sentido, el gobernador enfatizó que la decisión de la provincia de Buenos Aires de no desertar del pacto demuestra su compromiso con el federalismo y su reconocimiento hacia la labor de los intendentes en un contexto de dificultades económicas y fiscales.
La postura de Kicillof refleja tensiones persistentes entre el Gobierno nacional y las provincias, especialmente en lo que respecta a la distribución de recursos y el respeto al federalismo fiscal y constitucional. La ausencia del gobernador bonaerense en el Pacto de Mayo es un claro indicio de las discrepancias existentes en la relación entre el Ejecutivo central y las administraciones provinciales.