En un nuevo golpe para el sistema ferroviario argentino, seis vagones en desuso de la Línea Roca fueron consumidos por las llamas en un playón ferroviario de Gerli, entre los partidos de Lanús y Avellaneda. El siniestro, ocurrido sobre el kilómetro 5 del servicio del tren, a la altura del Puente de la Serna, ha avivado temores sobre la seguridad de las infraestructuras ferroviarias en el país.
Las autoridades locales, incluido Sandro Casartelli, jefe de Bomberos de Gerli, no descartan la posibilidad de que el incendio haya sido provocado intencionalmente. Aunque aún se desconocen las causas exactas del desastre, imágenes que circularon rápidamente en las redes sociales mostraban a los vagones envueltos en llamas, arrojando una enorme columna de humo que podía ser vista a kilómetros de distancia.
Este incidente se produce apenas un día después de un choque de trenes en el barrio porteño de Palermo, donde más de noventa personas resultaron heridas. El impacto ocurrió en el cruce de Dorrego y Figueroa Alcorta, desatando una operación de emergencia dirigida por el SAME. Según Alberto Crescenti, titular del SAME, el choque dejó 55 personas trasladadas con diversas lesiones, con 30 de ellas catalogadas como «código rojo».
Las investigaciones preliminares sugieren que el choque en Palermo pudo haber sido causado por una falla en el sistema de señalización, así como por la presencia de una locomotora detenida en las vías. Omar Maturano, secretario general de La Fraternidad, denunció la falta de mantenimiento y repuestos adecuados en el sistema ferroviario, lo que podría haber contribuido a la tragedia.
Mientras tanto, la causa judicial del choque en Palermo está en manos del juez federal Julián Ercolini y del fiscal Carlos Rívolo, quienes están investigando la posibilidad de estrago doloso. En cuanto al incendio en Gerli, las autoridades continúan trabajando para determinar la causa y evaluar los daños.
Estos sucesos han puesto de relieve la urgencia de abordar los problemas de seguridad y mantenimiento en el sistema ferroviario argentino, así como la necesidad de una investigación exhaustiva para prevenir futuros incidentes.