Industriales y Trabajadores Metalúrgicos se unen para Resistir a la Ley Bases: «Peligran los 300 mil Puestos de Trabajo del Sector»

La Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina (Adimra) y la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) han unido fuerzas para enfrentar lo que consideran una amenaza inminente para la industria y el empleo en el país. La causa de su preocupación es el proyecto de Ley Bases y, en particular, el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), recientemente presentado al Senado por el Gobierno.

El principal punto de conflicto radica en las ventajas significativas que el proyecto ofrece a las Grandes Inversiones, permitiéndoles sustituir maquinaria nacional por importada sin aranceles durante un periodo de treinta años. Esta disposición, según advierten los líderes industriales, podría profundizar la ya precaria situación del sector metalúrgico argentino y poner en riesgo más de 300.000 puestos de trabajo directos.

El presidente de Adimra, Elio Del Re, ha denunciado que el proyecto de ley crea una competencia desleal, ya que las grandes empresas extranjeras se beneficiarían de un trato preferencial que les permitiría adquirir maquinaria extranjera a un costo significativamente más bajo que la fabricada localmente. Esta situación, según Del Re, no solo perjudicaría a la industria nacional, sino que también socavaría los esfuerzos por desarrollar proveedores locales y mejorar la competitividad de las pequeñas y medianas empresas (pymes).

La falta de especificaciones sobre estándares tecnológicos en los productos importados es otro punto de preocupación. Según Matías Kulfas, ex Ministro de Desarrollo Productivo de la Nación, el RIGI no promueve la transferencia de tecnología ni el desarrollo local, sino que, por el contrario, desmantela las políticas destinadas a fortalecer la industria nacional.

El sector metalúrgico, vital para la economía argentina, ha experimentado una drástica caída en la demanda debido al deterioro en otros sectores productivos como la construcción, la industria automotriz y la fabricación de electrodomésticos. Esta situación se refleja en los datos proporcionados por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), que muestran una disminución del 23,1% en la rama de las metálicas básicas y del 39,7% en la industria siderúrgica, especialmente afectada por la detención de la planta de Acindar en Santa Fe.

Ante este escenario, la UOM ha iniciado negociaciones para acordar esquemas de suspensión que eviten la pérdida de empleos. Sin embargo, las discusiones sobre un nuevo acuerdo paritario a nivel nacional se ven obstaculizadas por Techint, empresa que ha mantenido congelados los salarios y ha comenzado a despedir personal, según denuncias de Abel Furlán, Secretario General de la UOM.

En respuesta a estas preocupaciones, Adimra y la UOM han enviado cartas tanto al Ministro de Economía como a las autoridades parlamentarias, instando a reconsiderar el impacto del RIGI en el sector metalúrgico. Con la discusión de la Ley Bases en el Senado programada para la próxima semana, el destino de la industria y los puestos de trabajo que sustenta está en juego, y los industriales y trabajadores metalúrgicos están decididos a resistir cualquier medida que ponga en peligro su futuro y el de la economía nacional.

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