En una escalofriante situación de emergencia, la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA) se vio sacudida este lunes por una amenaza de bomba en su sede ubicada en la calle Pasteur 633, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. La rápida respuesta de las autoridades y la activación de protocolos de seguridad evitaron una tragedia.
La llamada de alerta ingresó a las 14:22 horas, desencadenando una inmediata movilización de las fuerzas de seguridad, según informó Noticias Argentinas. Ante la gravedad del suceso, la AMIA, en coordinación con la DAIA (Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas) y el DAC (Departamento de Asuntos Comunitarios), decidió involucrar al Departamento Unidad de Investigación Antiterrorista de la Policía Federal Argentina.
En un comunicado oficial, la AMIA declaró: «En el día de hoy se recibió una intimidación telefónica. Tal como lo establece el protocolo de seguridad, en conjunto con la DAIA y el DAC, se decidió dar intervención al Departamento Unidad de Investigación Antiterrorista de la Policía Federal Argentina». Además, informaron que «como parte de los procedimientos preventivos, dicha división policial está realizando en estos momentos una revisión, circulando por las instalaciones».
Como parte del despliegue de seguridad, se cortó el tránsito en la calle Pasteur 633, donde se encuentra la sede de la AMIA, con el objetivo de evitar la circulación de personas. También se procedió a evacuar los edificios cercanos como medida preventiva. Un escuadrón antibombas, apoyado por perros entrenados, fue movilizado para realizar una exhaustiva búsqueda de explosivos tanto en la zona como en el interior del edificio.
Este incidente revive el doloroso recuerdo del atentado terrorista sufrido por la AMIA en 1994, cuando su antigua sede en la calle Pasteur del barrio porteño de Once fue devastada por una explosión que cobró la vida de 85 personas.
Las autoridades continúan trabajando en el lugar para garantizar la seguridad de todos los ciudadanos y esclarecer los pormenores de esta amenaza, mientras que la comunidad permanece en alerta ante cualquier eventualidad.