En un contundente mensaje con motivo del Día del Trabajador y la Trabajadora, la expresidenta Cristina Kirchner arremetió contra la reforma laboral incluida en el proyecto de ley ómnibus que recientemente obtuvo media sanción en Diputados. La líder política afirmó que esta reforma solo favorecería a aquellos que evaden impuestos y se apropian de la rentabilidad laboral, desfavoreciendo a los trabajadores.
Kirchner retomó los argumentos expuestos por la diputada de Unión por la Patria (UxP), Vanesa Siley, quien durante una maratónica sesión en el Congreso criticó las políticas que, según afirmó, han fracasado en repetidas ocasiones y que ahora pretende aplicar la administración actual. Estas políticas, según Siley, benefician únicamente a aquellos sectores que consideran al trabajo como un simple costo a reducir, eliminando aportes patronales y penalidades en favor de los empresarios.
La exmandataria respaldó las palabras de Siley, destacando su acierto al señalar que el verdadero problema radica en la economía no declarada. Además, ironizó sobre la situación comparando al presidente Javier Milei con el reconocido académico penalista Eugenio Zaffaroni, en el contexto del derecho penal tributario.
Este mensaje se suma a las críticas previas de Kirchner hacia disposiciones específicas del proyecto de ley, como aquella que permite modificar contratos de obra pública, dejando paralizadas numerosas obras en todo el país, incluyendo universidades nacionales. También cuestionó la prohibición de revisar contratos dolarizados de generación de energía, lo que, según ella, ha contribuido al aumento desmesurado de las tarifas eléctricas.
La postura de Kirchner y las críticas vertidas reflejan una profunda preocupación por las implicaciones que podría tener esta reforma laboral en los trabajadores y en el desarrollo económico del país, enfatizando la necesidad de políticas que protejan los derechos laborales y fomenten un crecimiento equitativo.