En medio de un clima de incertidumbre laboral, Trenes Argentinos (Sofse) está en vías de llevar a cabo un significativo recorte de personal, con la previsión de despedir a aproximadamente 3.000 trabajadores en el transcurso del año. Este movimiento, que representa el 15% de la fuerza laboral total, responde a la necesidad de ajuste económico por parte del gobierno liderado por Javier Milei.
Un memorándum interno datado el 18 de abril, revela que la gerencia de Trenes Argentinos ha calculado que se necesitarán $56.400 millones para cubrir los costos de indemnización y retiro anticipado de estos empleados. Este ajuste se llevaría a cabo en etapas, con la intención de desvincular a 1.000 trabajadores mensualmente hasta junio. Sin embargo, el panorama no finaliza ahí, ya que se anticipa que en el segundo semestre se procederá con la eliminación de otros 3.000 puestos de trabajo.
Esta medida sigue a una serie de recortes de empleos en el sector público, y se suma a los alrededor de 150 despidos que tuvieron lugar el pasado 8 de abril en la Administradora de Infraestructura Ferroviaria (Adif) y en Desarrollo del Capital Humano Ferroviario (Decahf), con algunos pocos trabajadores siendo reincorporados posteriormente.
Es importante destacar que esta vez el ajuste no se concentra en áreas administrativas o técnicas, sino que afectará al personal operativo de los distintos ferrocarriles, incluyendo a aquellos que operan los trenes de larga distancia y regionales.
Este anuncio ha generado preocupación entre los empleados del sector ferroviario y sus sindicatos, quienes están evaluando posibles medidas de protesta y negociación para mitigar el impacto de estos despidos masivos. Mientras tanto, los trabajadores afectados y sus familias enfrentan un futuro incierto en medio de un contexto económico complicado.