La aprobación de la Ley Bases en el Congreso argentino podría marcar el fin de la moratoria previsional, pero a su vez, desencadenaría consecuencias significativas para las mujeres en materia de jubilación. Según la modificación propuesta, acceder a la «Prestación Universal al Adulto Mayor» (PUAM) se volverá más difícil, especialmente para las mujeres, y conlleva una reducción del 20 por ciento en comparación con la jubilación mínima.
La derogación de la moratoria previsional, en vigor desde marzo de 2023, sería sustituida por una Prestación de Retiro Proporcional. Esta nueva medida estaría dirigida a personas mayores de 65 años que no hayan completado los 30 años de aportes requeridos para jubilarse. En la práctica, esto eleva la edad jubilatoria para la mayoría de las mujeres, quienes suelen acceder a los beneficios de la seguridad social a través de estos regímenes especiales.
Bajo esta reforma, la mayoría de las mujeres que no cumplan con los requisitos para una jubilación ordinaria pasarían a recibir la PUAM a partir de los 65 años. Sin embargo, esta prestación, equivalente al 80 por ciento de una jubilación mínima, se considera insuficiente para cubrir las necesidades básicas de los beneficiarios.
Los datos respaldan la preocupación por las implicaciones de esta reforma. Según el Centro de Economía Política Argentina (CEPA), el 75 por ciento de quienes acceden a una jubilación por moratoria son mujeres. Esta situación resulta de las inequidades en el mercado laboral, donde las mujeres enfrentan menores salarios, mayores tasas de desocupación y una participación desproporcionada en trabajos informales y de cuidado no remunerados.
La discusión en el ámbito legislativo revela posturas divergentes respecto a la protección previsional de las mujeres. Mientras algunos proponen ampliar la cobertura de la PUAM, otros respaldan la eliminación de la moratoria previsional sin ofrecer alternativas satisfactorias.
La exdirectora Nacional de Economía, igualdad y género del Ministerio de Economía, Mercedes D’alessandro, subraya la importancia de reconocer las tareas de cuidado realizadas por las mujeres y diseñar políticas que aborden las brechas de género en el sistema previsional.
En un contexto global donde se promueve la expansión de la protección social y el reconocimiento del trabajo de cuidado, la Argentina enfrenta una encrucijada. La adopción de medidas que obstaculicen el acceso de las mujeres a una jubilación digna podría llevar al país en una dirección contraria a los consensos internacionales.