La Auditoría General de la Nación (AGN) ha reafirmado su rol en el proceso de auditoría de las universidades nacionales, destacando que es el Congreso, no el Poder Ejecutivo, quien tiene la facultad de solicitar y determinar estas revisiones. Este pronunciamiento se da en respuesta a las recientes declaraciones de funcionarios del gobierno de Javier Milei, que insinuaron posibles irregularidades en la gestión universitaria.
Según lo establecido por la legislación vigente, la AGN subrayó que es el Congreso quien tiene la potestad de decidir sobre la auditoría de la contabilidad y la gestión de las universidades públicas. En este sentido, desmintió las afirmaciones que buscaban desacreditar la solicitud de fondos realizada por los rectores de estas instituciones, aludiendo a supuestas prácticas irregulares.
A pesar de las advertencias de la AGN, el gobierno persistió en su estrategia, cuestionando la falta de control sobre los gastos universitarios y poniendo en duda la autonomía de estas instituciones. El vocero gubernamental, Manuel Adorni, insistió en la necesidad de realizar auditorías para satisfacer la demanda ciudadana de transparencia en el uso de los recursos públicos.
Sin embargo, la AGN reiteró que el Poder Ejecutivo carece de la autoridad para llevar a cabo estas auditorías, ya que es el Congreso quien ejerce el control externo a través de la AGN. El proceso de auditoría es sometido a la consideración de la comisión mixta revisora de cuentas del Congreso, compuesta por legisladores de ambas cámaras, quienes deciden sobre la realización y el alcance de las revisiones.
El auditor general Juan Manuel Olmos explicó que las auditorías no solo evalúan el estado contable, sino también la gestión de las universidades, identificando principalmente casos de ineficiencia en el gasto más que irregularidades graves. Actualmente, la AGN está llevando a cabo auditorías en varias universidades, incluyendo La Plata, del Nordeste, de Córdoba, Salta, Jujuy y Formosa.
Olmos también destacó la existencia de auditorías internas permanentes en cada universidad, las cuales son supervisadas por organismos de control externos. Estas auditorías internas complementan el proceso de auditoría realizado por la AGN, asegurando una supervisión continua de la gestión universitaria.
La AGN ha reafirmado el papel del Congreso en la determinación de las auditorías a las universidades, subrayando la importancia de este proceso para garantizar la transparencia y eficiencia en el uso de los recursos públicos destinados a la educación superior.