En medio de un clima de preocupación por la situación social que atraviesa Argentina, la Asamblea Plenaria del Episcopado Argentino ha emitido un comunicado contundente en el que advierten sobre el avance del narcotráfico y la falta de políticas sociales por parte del Gobierno liderado por Javier Milei.
Los obispos católicos han hecho hincapié en la vulnerabilidad en la que se encuentran amplios sectores de la población. Desde el cierre de comedores comunitarios hasta la difícil elección entre comer o comprar medicamentos para los adultos mayores, el comunicado destaca la crítica situación que enfrentan muchos argentinos.
Bajo el título «En tiempos difíciles, amar a los demás y alegrar sus vidas», el documento del Episcopado refleja las preocupaciones surgidas durante la 124° Asamblea Plenaria, donde se debatió intensamente sobre la situación económica y social del país.
Los líderes religiosos han cuestionado las políticas del gobierno actual, señalando tres aspectos que les preocupan profundamente: el avance del narcotráfico, el drama de los jubilados y el desfinanciamiento de los comedores populares.
En cuanto al narcotráfico, los obispos han alertado sobre su impacto en la sociedad, describiéndolo como una «pandemia silenciosa» que utiliza a los pobres como material de descarte y corrompe a distintos sectores de la sociedad.
Además, han expresado su preocupación por la interrupción de políticas de integración social y el aumento de la marginalidad, destacando el cierre de comedores comunitarios y la caída del poder adquisitivo de las jubilaciones.
El comunicado también reitera el rechazo de la Iglesia al aborto, vinculándolo con la desatención de las infancias y la sacralidad de la vida humana.
En un llamado a la acción, los obispos han instado a tomar partido por los más vulnerables y defender su dignidad, criticando a aquellos que se mantienen indiferentes ante la pobreza y la injusticia.
El Episcopado argentino llama a sostener una «alegría profunda y duradera» que nace del encuentro con el Señor, como contraposición a la desesperanza y el desaliento que podría generar la situación actual. En un momento de incertidumbre, los líderes religiosos hacen un llamado a la solidaridad y la acción en favor de los más necesitados.